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Rodriguez Aguilera, M. Y. (2024). Geografías en duelo: cuerpos de agua, emociones y racismo ambiental en la Costa de Oaxaca, México. LiminaR. Estudios Sociales Y Humanísticos, 21(2), 11. https://doi.org/10.29043/liminar.v21i2.1024

Resumen

Geografías en duelo son espacios donde pérdidas humanas y no-humanas ocurren debido a diversas formas de violencia se tejen creando sentimientos de duelo. En este artículo, a partir del caso de posible ecocidio de las Lagunas de Chacahua, en la costa de Oaxaca, México, exploro cómo se experimenta racismo ambiental en el contexto de México, y cuáles son las implicaciones emocionales del racismo. Asimismo, propongo entender el duelo como un motor para la movilización social y como una práctica anti-capitalista en donde existe una concepción alternativa del tiempo.


Introducción

Desde hace veinte años, las Lagunas de Chacahua, ubicadas en el municipio de Villas de Tututepec, Oaxaca, México, están sufriendo un ecocidio; es decir, la vida de este cuerpo de agua está en riesgo debido a su contaminaciónambiental(Guajardo-Paneset al., 2020; Leal-Acostaet al., 2022). En este artículo, expondré las condiciones actuales de las Lagunas de Chacahua-Pastoríay las causas de su degradaciónambiental,y ademásexploraré específicamente los efectos emocionales del racismo en los cuerpos humanosy no-humanos,particularmentea través de la emoción del duelo. Así, propongo el término de geografías en duelo para explorar la relacióníntima que guardanlas comunidadesde los alrededorescon aquel mencionadocuerpode agua. A partirde una etnografíaen las lagunasy una autoetnografía, estudio el duelo como un catalizador para la movilización social, bajo el argumentode que el duelo es una práctica anticapitalistapues se experimenta un tiempo otro, distinto al tiempo moderno-capitalista. Finalmente, examinaréalgunas de las formas de resistencia ante el ecocidio, pues sostengo que estas movilizaciones polí- ticas legibles e ilegibles son inducidas, provocadas y nutridaspor el duelo colectivo que viven las comunidadesfrente a la posible pérdida de las lagunas de Chacahua.

El contexto socioambiental del sistema lagunar de Chacahua-Pastoría

El 9 de julio de 1937, el presidente Lázaro Cárdenas declaró Parque Nacional el “Sistema Lagunar Chacahua-Pastoría”, el primero declarado en el país. El Parque Nacional Lagunas Chacahua-Pastoría tiene aproximadamente13,274.169 hectáreas (Roqué Fourcade, 2013), y dentro del mismo se encuentran las lagunas de Chacahua-Pastoría. El sistema lagunar tiene aproximadamente23 kilómetros y 2833 hectáreas de superficie rodeada de un ecosistema de manglares (Leal-Acostaet al., 2022). Dentro del Parque Nacional se encuentrandistintas comunidades: Chacahua, Charco Redondo, Isla El Corral, Zapotalito y El Azufre. De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Protegidas, el parquenacional tiene en suma total de población, entre las cinco comunidades que lo conforman, 2766 habitantes. Alrededor de las lagunas viven diversas comunidades indígenas: chatinos, zapotecos y mixtecos, pero también población afrodescendiente y afroindígena. Las principales actividades económicas de las comunidadesalrededor de las lagunas son: la pesca, en las lagunas y en el Océano Pacífico, y la atención al turismo que llega a las lagunas y a la playa en Chacahuay en Cerro Hermoso.

Antecedentes del posible ecocidio de las Lagunas de Chacahua y racismo ambiental

Desde principios de los años 2000, las comunidades alrededor de las Lagunas de Chacahua se han movilizado para buscar respuestas e intentar salvar al cuerpo de agua. En este artículo me interesa plantear el argumento de que el caso de las lagunas de Chacahua y su estado de degradaciónambiental,así como su riesgo de muerte, son un caso de racismo ambiental(Rodríguez Aguilera, 2023). Robert Bullard (Bullard, 1993, 1999) define racismo ambiental como las políticas y prácticas ecológicas que afectan desproporcionalmente a poblaciones “decolor1”en el contexto estadunidense. En el contexto mexicano, el racismo ambientalpodría ser pensadoen el contexto de poblacionesafrodescendientese indígenas. En este sentido, las lagunas de Chacahuason un caso de racismo ambientalporquelos diversos factores que describiré a continuaciónseñalanpolíticas gubernamentales y capitalistas de extracción y contaminación, que afectan directamente a las poblacionesracializadas que habitanalrededorde este cuerpo de agua. El ecocidio de las lagunas se presentaa través de lo que Laura Berlant (Berlant, 2007) nombracomo “muerte lenta”, refiriéndose, contrario a las muertestraumáticas, acontecidas en un marco temporalespecífico, como las guerras. En el caso de la muerte lenta son muertes progresivas, concepto que se ha propuestoya en otros espacios geográficos de América Latina (Moreno Parra, 2019; Rodríguez Aguilera, 2021; Zaragocin, 2019). En las lagunas que nos ocupan, la muertelenta se da a partir de contaminacióny toxicidad. En la década de los años setenta del siglo XX la Secretaría de Comunicaciones y Transportes construyóde manera artificial una bocabarra en la comunidad de Cerro Hermoso, con el fin de abastecer de oxígeno a las lagunas. El agua naturalmentecorría entre el Océano Pacífico y las lagunas conforme a las temporadasde lluvias. Sin embargo, entre 2002 y 2005 el gobierno federal, a través del Consejo Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), construyó escolleras a lo largo de Cerro Hermoso (COPERA, 2018), con el propósito de cambiar la corriente del mar y que existiera una bahía entre las lagunas y el Océano Pacífico. Y lo que ocurrió, de acuerdo con pobladoreslocales, fue la desconexión permanentede las lagunas del mar. Así me lo cuenta un pescador:

Además, como me lo contaron algunos pescadores, ellos mismos intentaron dialogar con los ingenieros a cargo del proyecto de construcción de escolleras, pero se encontraron con racismo epistémico. Es decir, los ingenieros dijeron que los pobladores no contaban con las credenciales académicas suficientes para demostrar conocimiento sobre construcción y afectaciones al medioambiente. Sin embargo, la población local tenía razón: estas escolleras producirían una desconexiónque tendríagraves consecuenciasmedioambientales.Como repercusión,las lagunas, del lado cercano a Zapotalito y Cerro Hermoso, se convirtieron en un cuerpo de agua estancado, sin acceso a oxígeno. La única fuente de oxígeno sería por la otra bocabarraque se encuentraen la comunidad de Chacahua; sin embargo, la corriente marítima no es tan grande para aportar oxígeno a la totalidad del sistema lagunar.

Otro factor que afectó a las lagunas fue la construcción de la presa Ricardo Flores Magón en 1992, que cortó el flujo de agua proveniente del Río Verde al sistema lagunar. Esta presa tendría la función de capturar agua para el riego de diferentes cultivos en la región. Sin embargo, de acuerdo con pesca- dores, cuando se construyó la presa hubo el acuerdo de alimentar a las lagunas con agua, pero esto no ha ocurrido hasta la fecha. Uno de los pescadores me lo cuenta así:

En esta entrevista, uno de los pescadores explica cómo los canales que inicialmente se construyeron para comunicar al Río Verde con las lagunas, ahora se encuentrenllenos de árboles y bloqueados. Además, el agua no llega a las lagunas porque se utiliza para otros fines, tal como ocurre en potreros. En este sentido, los pescadores denuncianque el compromiso de devolución de agua a las lagunas nunca fue cumplido.

Otro de los factores que afecta a las lagunas es una fábrica de aceite de limón que se encuentra en una comunidadcercana a las lagunas. Esta fábrica vierte todos los desechos a las lagunas a través de canales; son altamentetóxicos y ácidos, y las lagunas están recibiendo todo este material dañino.

Finalmente, algo importantede acotar es que las lagunas de Chacahua se encuentranubicadas geográficamente en una cuenca: esta región, en la costa de Oaxaca, está caracterizada por grandes extensiones de monocultivo de papaya y limón, entre otros. Estos cultivos usan pesticidas y, lamen- tablemente, a través de la lluvia y el viento, los materiales tóxicos llegan a las lagunas de Chacahua. Como me comenta un pescador cuando le pregunto sobre los cultivos y sus efectos en las lagunas:

Como lo menciona el pescador, están haciendo estudios locales a la tichinda, nombre local para los mejillones que crecen en las raíces de los manglares de las lagunas, y que contienen el DDT (diclorodifeniltricloroetano), un pesticida que, de acuerdo con fuentes científicas (Leal-Acostaet al., 2022), ha sido prohibido en varios países por sus componentestóxicos y peligrosos. De acuerdo con la Comisión para Cooperación Ambiental de América del Norte (2003):

Además, el informe afirma que“Seacumula tambiénen el tejido graso de los peces, aves y animales y se transfiere en cantidades cada vez más concentradas de presa a depredadoren cada escalón de la cadena alimenticia, transfiriendo las mayores dosis a los del último escalón, por ejemplo aves de presa, mamíferos y humanos(2003: 2)”.

Como se destaca, el DDT es un químico altamente tóxico que tiene consecuencias a largo plazo en el medioambientey se acumula en los tejidos de peces, aves y humanos. En este sentido, los fac- tores antes mencionadoshan hecho que el sistema lagunar de Chacahuasea un medioambienteen peligro de muerte pues es un cuerpo de agua estancado, con poco acceso a oxígeno, y que, además, recibe constantementequímicos tóxicos.

Las consecuencias son graves y explícitas. Por ejemplo, el color del agua de las lagunas es verdoso y su olor es intenso y parecido al amoniaco, además de que, a lo largo de estos años, se ha presentado mortandadde peces de la laguna alta. En particular, cabe destacar que, después del terremoto de 7.1 escala Richter del 17 de septiembre de 2017, aparecieron varias toneladas de pescados flotando en las lagunas. De acuerdo con familias locales, lo que ocurrió fue que la concentración de gases y mate- riales tóxicos que yacían en el subsuelo de las lagunas fue removida por el terremoto, y los peces se quedaronsin oxígeno. Cabe mencionarque aún no existe un estudio científico que aclare la relación entre el terremoto y la mortandadmasiva de peces. Es importantemencionarque la mortandadde peces no solo se da de maneraocasional, sino todo lo contrario; es parte de la vida cotidiana acercarse a las lagunas y encontrar peces muertos en la bahía, así como flotando en el cuerpo de agua.

Geografías en duelo: dolor, colectividad y espacio

Desde la literatura del duelo, se han hecho varios escritos sobre la relación entre naturaleza y duelo (Cunsolo, 2017; Cunsolo y Landman, 2017). Cabe resaltar el trabajo de Glenn Albrecht, quien acuñóel término“sostalgia”, definido como“eldolor y la angustia causados por la pérdida o la incapacidad de obtener consuelo relacionado con el estado negativo del entorno del hogar propio” (Albrechtet al., 2007). Asimismo, existen diversos trabajos sobre duelo y su relación con las ciencias sociales (Braun, 2017; Henry, 2012; Maddrell, 2016; Mitchell-Eaton, 2019). Además, se hanpropuestoconceptos novedosos como el de “geografías del dolor”, de la fotógrafa Mónica González (2015), para explorar los casos de desaparicionesforzadas y su impacto emocional en México. Sin embargo, en la literatura no encontré alguna referencia teórica a la relación intrínseca de duelo entre pérdidas humanas y no-humanascausadas por violencia. Es así como propongo el término de geografías en duelo, con el cual se pretende hacer este puente.

Nombro geografías en duelo a “los espacios de pérdida colectiva compleja debido a formas interco- nectadas de violencia dondelas muertes de humanosy no-humanoscolisionan, creando sentimientos de dolor y tristeza” (Rodríguez Aguilera, 2021). Añadiría que tambiénexisten otras emociones en este complejo duelo, como la rabia y la nostalgia.

Una de las preguntasprincipalesque hice a los habitantesdel lugar, mientrasestuve alrede- dor de las lagunasde Chacahua-Pastoría,fue: ¿qué sienten al ver las lagunasen el estado en que se encuentran?Las respuestasfueron variadas, pero en general mencionaronlas emocionesde tristeza, nostalgia, rabia, dolor y frustración. Emociones que están ligadas a los duelos o lutos, frente a la posible pérdidade un cuerpo de agua que ha significado no solo la principalfuente de sustento para las comunidades, sino también una presencia ancestral, espiritual y poética. En este sentido, me interesa también la relación que Lorena Cabnal nombra cuerpo-territorio (Cabnal, 2019), para describir los vínculos emocionales, materiales y espirituales entre las mu- jeres y el territorioque habitan.

Las comunidades afroindígenas que habitan las comunidades alrededor de las lagunas provie- nen de otras comunidades de la costa y de la montaña de Oaxaca y de Guerrero. Asimismo, en las comunidadeshay creencias sobre la existencia de espíritus dentro de las lagunas. Cuandome refiero específicamente a una relación poética con las lagunas, me refiero a la relación de los sentidos con ellas. Históricamente, mediante el olfato, el oído, el gusto, la vista y el tacto, las poblaciones alrede- dor de las lagunas y de otros cuerpos de agua han sostenido una relación sensorial y poética con las lagunas. Han podido tocar el agua, oler el agua, comer de las lagunas, observarlas; muchas de estas interacciones sensoriales producen, de acuerdo con pescadores de la región, sentimientos y afectos como alegría y tranquilidad.

Los sentimientos relacionados con duelo, como los de nostalgia, están muy presentes en las plá- ticas de las personas locales. Nostalgia por cómo las lagunas eran antes de los diversos factores que las están aniquilando. Por ejemplo, Rigoberta, una pescadora local, me cuenta:

Como lo menciona Rigoberta, piensa en la laguna de una forma bella en el pasado, y toda la abundanciade peces y especies marinas que habitabanen las lagunas y en el flujo de agua entre el mar y el sistema lagunar. La nostalgia presente de la belleza, de la estética, de la poética del lugar que no se ve más.

Otra mujer pescadora, Olivia, me respondea la preguntade cómo se siente al ver a la laguna como está, y nuestro diálogo continúa:

En esta conversación, Olivia describe, de nuevo, la variedad de pescado que había en el pasado en las lagunas. Además, cuando le pregunto sobre los efectos que en la salud provoca la degradación ambiental en el cuerpo de agua, Olivia describe el olor tan intenso que produce dolor de cabeza; cómo un sentido que anteriormenteestaba ligado a una experiencia placentera, ahora produce dolor y, además, efectos físicos en el cuerpo. El hecho de que el olor produzca dolor de cabeza implica una desconexión incluso sensorial y física entre humanosy no-humanos.

Cuando le pregunto a Rita qué es lo que siente con la situación de las lagunas, me responde:

Coraje, impotencia y tristeza, sentimientos que tienen efectos directos en los cuerpos de las personas locales. Es a través del duelo que se conforma un lenguaje afectivo entre los cuerpos de agua y los seres humanos.En este sentido, es un lenguaje poético, que va más allá de la racionalidad, es un lenguaje que permite sentir y conocer el mundo a través del corazón y de los afectos. La laguna representa una casa, una emoción, una vida. El duelo se convierte así en un lenguaje compartido entre seres humanosy no-humanos.

La segundadimensiónde las geografías en duelo son las pérdidashumanasa causa de diversas caras de la violencia en las comunidades;entre ellas, por ejemplo, la toxicidad y la contaminación de las lagunas. De acuerdo con recientes estudios científicos de contaminación del agua de las lagunas (Guajardo-Paneset al., 2020; Leal-Acostaet al., 2022), existen concentracionesimportantes de químicos tóxicos como el dicloro difenil tricloroetano(DDT), provenientede pesticidas usados en los campos de cultivo de la región. Asimismo, según el testimonio de un pescador local de las comunidades,alrededorexiste un incrementoen cáncer de estómago y los pescadores lo asocian al consumo de pescado contaminado. Otras formas de violencia que han significado pérdidas humanasen las comunidadestienen que ver con crímenes directamente. Durante varias ocasiones, mientrasestuve en las lagunas, hubo diversos funeralesen las comunidades.La organización social para los funeralesera muy clara, la comunidadenterase administrabapara acompañara las familias y de esta forma se sostenía parte de un duelo colectivo. En este sentido, no se trata de un duelo desde una visión occidental, con una perspectiva individualista y reduccionista, sino de un sentimientocolectivo de pérdida. Este sentimientode duelo en un espacio, es decir, las geografías en duelo, es lo que motiva y potencia la movilización social. En otras palabras, sostengo que el duelo es una emoción colectiva que permiteorganizar la defensa de la vida humanay no-humanaen las comunidades.Argumentoque el duelo se convierte en un motor de vida y de movimientocolectivo organizativo, en la defensa del territorio y el agua de las lagunas de Chacahua.

Sobre la concepción distinta del tiempo en el duelo: el duelo como práctica anticapitalista

A partir de mi trabajo de investigación en las Lagunas de Chacahua y de las geografías en duelo, pero también a partir de mi experiencia encarnada con el duelo desde haber sufrido pérdidas fundamentales en mi vida, argumento que cuando se está viviendo un duelo se experimenta otra concepción del tiempo.

A continuación,exploro la concepción distinta del tiempo a partirde la experienciapropia del duelo y una autoetnografía.Cuandose vive una pérdida, o se está en el proceso de enfrentarsea una pérdida(duelo anticipatorio), se habitaotra forma del tiempo. No es un tiempo modernocapitalista de producción, en el que se requiere y se impone la produccióncontante y el ritmo acelerado. En el duelo se vive un tiempo cíclico, el duelo viene y va en distintos momentosy a diferentes ritmos. El tiempo, vivido en el duelo, se convierte en simultáneo. El duelo, en sus formas emocionales y afectivas de expresarse, necesita un tiempo para sentirse y experimentarse,para sentipensarse.En este sentido, se vive una suerte de vida lenta interna, en dondeel cuerpo y la emoción intentanhacer sentido de la vida y la existencia. En el duelo, a pesar de que el tiempo modernoestá corriendoen forma lineal, y a pesar de que se debe de seguir buscandoel alimento para sostener la vida, en el cuerpo propio, la escala más pequeñadel mundoen términosde territorio(Agard-Jones, 2013), se vive otro tiempo. Un tiempo interno, del ser propio, que se desfasa del tiempo exterior capitalista. Así, mientras se vive un duelo, se necesita tiempo para sentir, para procesar las emociones y sen- saciones del duelo y la pérdida. En este sentido, argumentoque el duelo puedeser visto como una práctica anticapitalistaen dos sentidos. Primero, porquecuandose está viviendo un duelo, se vive una forma distinta al tiempo capitalista moderno y colonial; se experimenta un tiempo interior otro, dondees necesario pausary procesar las emociones. Por otra parte, la emoción se vuelve parte de la experiencia primaria de la existencia, contrario a centrar a la razón y la racionalidad como forma de aproximarse al mundo. Debo hacer una anotaciónimportante:mi identidadcomo persona mestiza, de clase media, y que ahoratrabaja en una universidadlocalizada en Estados Unidos tiene significativas diferencias con las comunidadesen las lagunas, pues yo no experimentoracismo ni clasismo en mi vida cotidiana en México. Mi privilegio racial y de clase hacen que, en México, no se me cuestione mi identidadni mi pasar por ciertos espacios en el país. Además, la experiencia de mi duelo fue individual y con mi familia. En este sentido, reconozco las complejidades de las interacciones y de las experiencias étnico-raciales distintas.

En el caso de los habitantesde las Lagunas de Chacahua,el duelo colectivo se vive cotidianamente y se expresa en la relación con estas, por intentar salvarlas al movilizarse políticamente. El duelo no implica parar de trabajar para vivir y sobrevivir en las comunidades, sino que el duelo se vive, se siente, se afecta, se senti-piensa, a la par que se habita el cuerpo concreto para buscar cómo seguir reproduciendola vida (Federici, 2010; Tzul, Tzul, 2016).

Como lo mencionéanteriormente,el duelo se convierte en motor para proteger y defenderlas Lagunas de Chacahua.Los pobladoreslocales se hanorganizado para protestarenfrente de oficinas gubernamentales,para realizar reportes de derechos humanos(DDHPO, 2013), y otras organizaciones hanllevado el caso a instanciasinternacionales(COPERA, 2018). Sin embargo, el trabajo de defensa de la vida humana y no-humanase lleva a cabo por la gente local, en la vida cotidiana, a partir de organizarse para sostener la comunidad.Entre las acciones cotidianas de sostenimiento de la vida humanay no-humanase encuentrael cuidado de los niños de la comunidadentre mu- jeres, cocinar colectivamente frente a la falta de alimento, pescar colectivamente para consumode familias. Asimismo, entre las acciones de cuidado hacia el cuerpo de agua, una de las colectivas locales de pescadores y pescadoras ha realizado limpieza de canales de las lagunas que conectan a otros cuerpos de agua para acrecentar la posibilidad de que las lagunas reciban una fuente de oxígeno, así como tambiéncultivo de tichindas4 y de manglaresen las lagunas, los cuales son fuente importantede oxígeno para el agua. Así, las comunidadestienen una profundacomprensióndel cuidadodel ser (Rodríguez, libro en prensa), humanoy no-humano.De acuerdocon Miguel Ángel Rodríguez:“Es una convocatoria a la comunidad, a la reconciliación de la conciencia desdichada en lo sublime del arte, a la salvación por el amor. Un sentimientooriginario que mira en el arte el cuidado del ser como esencia de la verdad: una comprensiónpreontológica” (12, en prensa).

El trabajo de sostenimiento de la vida no es excluyente del tiempo de duelo. Mientras hay un trabajo externo para cubrir las necesidades cotidianas, el cuerpo no se desapega del proceso de duelo y de conexión con las emociones y afectos. Hay un tiempo de otro en las comunidades, donde también, además, hay espacio para la alegría, para el descanso. En la comunidadse realizan cotidia- namente fiestas comunitarias tanto para la comunidad en general, como para familias locales que invitan a otras. Estos son espacios de resistencia también frente al tiempo capitalista de producción y linealidad que no permite el goce y el descanso. Es importantenotar que, cuestionandouna visión binaria colonial de las emociones, el duelo y la alegría puedencoexistir y no son excluyentes la una de la otra, sino que se alimentanen simultaneidad,en un tiempo otro anticapitalista.

A modo de conclusión

En este artículo propongo la noción de geografías en duelo para describir formas complejas de duelo por pérdidashumanasy no-humanasen un espacio, a causa de diferentes caras de la violencia. En particular, describí cómo el caso de las Lagunas de Chacahua,en la costa de Oaxaca, las personas experimentanel duelo por la posible pérdidade las lagunas, así como por la pérdidahumanaen sus comunidadesdebido a toxicidad, contaminación y violencia. Aun así, el duelo se vuelve motor para movilizarse colectivamente en la defensa de las lagunas, así como en la organización comunitaria para la vida de las familias alrededor del cuerpo de agua. Así, el duelo colectivo se vuelve un catalizador de la vida, porquese vuelve un lenguaje que conecta a las lagunas con los pobladores, un lenguaje íntimo entre cuerpos humanosy no-humanos. En el artículo tambiénexploro la idea de la práctica del duelo como una práctica anticapitalistaporque se vive en un tiempo distinto al tiempo moderno-capitalista.En el duelo, se conecta con las emocionesy con el cuerpopropio, para procesar emocionesfuertes como nostalgia, tristeza, rabia, pero tambiénalegría. Estos espacios de conexión con el duelo no implican que las personasdetengansu vida, sino todo lo contrario, buscan el sostenimientode la vida de sus comunidadesy las lagunas, al mismo tiempoque viven en íntima relación con sus emociones. Esto lo argumento,también,desde mi propia experienciacon el duelo y la pérdida. En este sentido, el duelo tambiénse convirtió en un puente epistemológico para mi trabajo. Las comunidadesalrededorsiguen en íntima relación con las lagunas y en la defensa de su territorio y agua, lo que, al final, es defensa de la vida, experimentadaen un tiempo muy otro, un tiempo simultáneo y cíclico.

Citas

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