El libro Las mujeres de X'oyep. Fotografía y memoria (2022), coordinado por el Dr. Alberto del Castillo Troncoso, nos invita a recorrer un complejo escenario de la historia visual y social de México a partir del análisis profundo de una de las imágenes más icónicas de la resistencia zapatista en Chiapas, la famosa foto tomada por Pedro Valtierra a inicios de enero de 1998, a la que título como "Mujeres de X'oyep". El autor aborda la compleja relación entre la fotografía documental, la memoria colectiva y la historia reciente de México, particularmente en el contexto del movimiento zapatista y la matanza de Acteal de 1997.1 Para ello se desentrañan las múltiples capas de significado que subyacen en la imagen capturada por Valtierra, destacando cómo una sola fotografía puede encapsular tensiones políticas, sociales y de género, y cómo su interpretación ha evolucionado a lo largo del tiempo.

El libro se inserta en un contexto académico que busca revalorar la fotografía no solo como ilustración de eventos históricos o un apéndice más (Barthes, 1989; Sontag, 2006; Berger, 2000), sino como una fuente primaria fundamental para comprender la memoria y la identidad social. Del Castillo Troncoso se apoya en el concepto de "memoria histórica", y para ello el libro se estructura en una serie de apartados que abordan diferentes facetas de la fotografía en cuestión, con prólogo de uno de los protagonistas del suceso histórico que aborda el texto, el fotoperiodista Pedro Valtierra.

En el primer apartado, titulado "Los fotógrafos, el momento fotográfico y la construcción del ícono de Las mujeres de X'oyep", el autor comienza analizando el papel de los fotógrafos de la época y su relación con el movimiento zapatista y otras luchas sociales. A su vez, contextualiza la fotografía de Pedro Valtierra, situándola en el panorama más amplio del fotoperiodismo mexicano y de las publicaciones de la época que cubrieron el conflicto zapatista (diarios de circulación nacional como La Jornada, revistas y revistas enfocadas a la circulación de las imágenes como la de Cuartoscuro); en este apartado, el autor no solo examina el momento y las circunstancias en que se tomó la imagen, sino que también explora cómo esta ha sido recibida y reinterpretada en el ámbito del fotoperiodismo, el arte y la academia a lo largo de 25 años.2

Figura 1. Portada del libro Las mujeres de X'oyep.

Portada del libro Las mujeres de X'oyep

Fuente: Del Castillo Troncoso (2022).

A través de un análisis detallado, en los dos siguientes capítulos, denominados "Las apropiaciones desde el arte y el diseño", en el capítulo dos, y "La lectura histórica 25 años después: algunas reflexiones finales", del capítulo tres, el autor deconstruye los elementos visuales de la imagen para entender su impacto emocional y político. Analiza cómo la composición, el uso de la luz y el lenguaje corporal de las mujeres representadas contribuyen a la fuerza de la imagen y a su capacidad para evocar empatía y solidaridad en el espectador. Además de esto, es destacable que un factor principal que se entreteje en el análisis de Del Castillo es el rastreo del itinerario y usos que tuvo la fotografía de "Las mujeres de X'oyep" durante 25 años en una diversidad de contextos sociopolíticos y artísticos, que revelan la apropiación y circulación que tuvo para abanderar luchas no solo del contexto que enmarcó a las mujeres que protagonizaron la escena (la exigencia de cese a la violencia perpetrada por los militares en su comunidad a partir de la masacre de Acteal), sino que también sirvió para visibilizar e impulsar exigencias de derechos de índole internacional; de este modo, el autor nos brinda un contexto denso en el cual no podemos ser omisos a las redes de socialización, agencia y movilización que puede tener y crear una fotografía a lo largo del tiempo, y el poder del medio que la aloja en su momento para poder llegar a diversos espacios, desde marchas, pósteres en diversas lenguas hasta obras de teatro en Francia, por dar un ejemplo; y también, cómo la fotografía puede ser objeto de "descontextualización" y censura por parte de la línea editorial de periódicos como Reforma, la cual publicó una fotografía editada y a la que el autor nombra con justa razón como un claro ejemplo de censura.

En este sentido, el libro también es una obra significativa para comprender el estado del fotoperiodismo en México entre finales de los años ochenta y la década de los noventa. Del Castillo Troncoso destaca la importancia de este periodo, marcado por una mayor libertad de prensa, pero también por crecientes tensiones sociales y políticas, donde el fotoperiodismo se convirtió en una herramienta crucial para documentar la realidad mexicana, y que el autor ha abordado previamente de manera colaborativa, documentando los cambios e inercias en este campo.3

En cuanto al apartado metodológico del libro es de resaltar su sólida estructura y enfoque. El Dr. Del Castillo no solo se limita a un análisis estético de la fotografía, de los planos que enmarcan la foto, un tanto en un ejercicio semiótico o iconológico, de desmenuzar las partes para entender un todo, y que también implica un ejercicio interpretativo de quien escribe la historia en torno a esta foto, lo cual de por sí ya es destacable y sumamente complejo; sino que además de ello, Del Castillo integra el uso de fuentes orales, como entrevistas con el fotógrafo Pedro Valtierra, en este caso las voces de las mujeres de X'oyep, que es la única parte en la que el autor recurre a otros textos, como el documental de "Las compañeras tienen grado", un documental realizado por Guadalupe Miranda y María Inés Roqué en 1995, es decir, tres años antes de que sucediera el episodio que captura Valtierra, pero que son elementos invaluables que abonan a su contextualización.

Asimismo, los testimonios de otros fotógrafos y periodistas enriquecen el análisis de Del Castillo Troncoso, permitiendo una comprensión más profunda y multidimensional del impacto y de la producción de la imagen. Cabe destacar también la exhaustiva revisión hemerográfica realizada por el autor, lo cual proporciona un contexto histórico sólido y detalla cómo la fotografía de "Las mujeres de X'oyep" fue recibida y reinterpretada a lo largo del tiempo, aludiendo a la revisión de artículos, crónicas y editoriales publicados en diarios de circulación local, nacional e internacional. El autor ha optado por el uso del paradigma del paradigma indiciario, propuesto por Carlo Ginzburg (1999). Al centrarse en los "indicios" que ofrecen las fotografías —los gestos, las miradas, los objetos— Del Castillo Troncoso logra desentrañar los significados ocultos y las narrativas no oficiales que subyacen en las imágenes. Este enfoque indiciario le permite reconstruir los contextos históricos y sociales en los que se produjeron y se difundieron las fotografías.4

No se puede hablar del libro de "Las mujeres de X'oyep" sin mencionar su profundo vínculo con la noción de la memoria, un tema central en la investigación de Alberto del Castillo Troncoso. A lo largo de la obra, el autor explora cómo la fotografía actúa como un vehículo para la memoria, tanto individual como colectiva, y cómo las imágenes de resistencia documentan no solo un evento histórico, sino también la lucha por el significado y la interpretación de ese evento. En este sentido, la obra puede enmarcarse dentro de las discusiones sobre la memoria en el ámbito académico, dialogando con autores como Paul Ricoeur, Halbwachs y Elizabeth Jelin. En este contexto, la fotografía se presenta no solo como un registro documental, sino como una herramienta que participa activamente en la construcción de la memoria, es decir, el libro nos invita a considerar cómo las imágenes contribuyen a forjar narrativas que pueden tanto visibilizar luchas como ocultarlas o bien apropiarse de ellas para otros fines.5

Para concluir con esta reseña destaco la aportación clave del libro "Las mujeres de X'oyep. Fotografía y memoria", la cual es indudablemente su aproximación crítica a la fotografía como objeto de estudio. Como en varios de los textos precedentes de Alberto del Castillo, este nos reta a mirar más allá de la superficie de las imágenes y a cuestionar los discursos que las rodean; un acierto metodológico en el libro y que es una impronta del investigador es la importancia de situar a la fotografía en su contexto histórico, lo cual permite una lectura más rica y matizada de su significado. Por ello, el libro es una contribución significativa no solo para quienes estamos interesadas/os en la historia del fotoperiodismo en México y la fotografía documental, sino para la comprensión de las luchas sociales que definieron la historia reciente del sur de México en los años noventa. Al final, "Las mujeres de X'oyep. Fotografía y memoria" es una obra esencial para cualquier investigador/a interesado/a en la intersección entre fotografía, historia y memoria en México.